Nueva estrategia terapéutica contra el Alzheimer basada en astrocitos

El trabajo demuestra, en un modelo de ratones de la enfermedad, que los astrocitos —un tipo de células del cerebro—, son capaces de liberar proteínas que favorecen la supervivencia de las neuronas. Según los investigadores, estos resultados suponen un paso adelante en la comprensión de la fisiología de los astrocitos, y además abren la posibilidad de utilizar este tipo celular de forma terapéutica contra el alzhéimer.

El trabajo está dirigido por Albert Giralt, investigador Ramón y Cajal de la UB, y firmado también por Jordi Alberch, Laura López Molina, Anna Sancho-Balsells, Ana López y Silvia Ginés, de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud y del UBNeuro, y por miembros del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (CiberNED).

También participan en el trabajo José María Delgado García y Agnès Gruart, de la Universidad Pablo de Olavide, y otros expertos del Inserm (Francia) y del Institut du Fer à Moulin (Francia).

Retos importantes

El Alzheimer es la forma más común de demencia entre la población. Una de las terapias más prometedoras contra la enfermedad es el uso de factores neurotróficos —una familia de proteínas que favorece la supervivencia de las neuronas— como el factor neurotrófico derivado del cerebro (FNDC, o BDNF, por las siglas de brain-derived neurotrophic factor). Ahora bien, la administración de FNDC plantea retos importantes, como la falta de control sobre su liberación, que no permite dirigirlo específicamente al tejido enfermo ni liberar los niveles adecuados, sobre todo teniendo en cuenta que las dosis demasiada altas pueden ser neurotóxicas.

En este trabajo, los investigadores han estudiado los FNDC generados por los astrocitos, un tipo de células de glía de forma estrellada que se encuentran en el cerebro y en la médula espinal. Los astrocitos se ven afectados por uno de los procesos de neuroinflamación más conocidos del alzhéimer, la astrogliosis, en la que la proteína GFAP es la más alterada.

Para ello, se diseñó un experimento en el que unos ratones modificados genéticamente sufren Alzheimer y también producen FNDC en función de los niveles de GFAP. “Desde el momento en que hubiera neuroinflamación y patología, los astrocitos generaran FNDC en las zonas más afectadas del cerebro enfermo. Por tanto, las propias reacciones endógenas del cerebro regularían esa administración de FNDC según la severidad de la enfermedad», explica Albert Giralt, que es miembro del Grupo de Investigación Consolidado de Fisiopatología de Enfermedades Neurodegenerativas de la UB.

Fuente: Correo Farmacéutico

/
Copyright © 2019 Dictyapharma. Todos los derechos reservados.